Hasta la cima: un viaje de propósito, juventud y país
La pasada semana, tres trabajadores de Softel se sumaron a un grupo de jóvenes cuadros y reservas del Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones (GEIC) para emprender el ascenso al Pico Turquino, el punto más alto de Cuba. La experiencia, más allá del desafío físico, se convirtió en un espacio de crecimiento colectivo y de reafirmación de valores que nos definen como nación.
Este encuentro generacional, marcado por la diversidad de edades, visiones y energías, unió en un solo camino la voluntad, el compromiso y el sentido de pertenencia. Llegar a la cima no fue solo una proeza personal: fue también un homenaje profundo al Apóstol y a la historia compartida que nos une.
La caminata hacia la cima del Turquino, inmersa en el paisaje natural de la Sierra Maestra, fue también una metáfora del presente. Como equipo, reafirmamos que ningún logro significativo se alcanza en solitario, y que la voluntad colectiva es el motor para enfrentar los retos más complejos.
Después de escalar, el grupo realizó un recorrido por sitios históricos de la ciudad de Santiago de Cuba: el Cuartel Moncada, la Granjita Siboney y el Cementerio de Santa Ifigenia. En cada lugar, se respiró memoria y enseñanza. Recorrer estos espacios emblemáticos fue revivir gestas, comprender la dimensión del sacrificio y rendir tributo a quienes trazaron el camino. Santiago, como siempre, se presentó vibrante y orgullosa, recordándonos que la historia no es pasado: es guía.
Volvimos distintos. Porque no se baja igual después de haber contemplado el país desde lo más alto. Nos trajimos el impulso de crecer, de acompañar y de construir desde el esfuerzo compartido.
Que esta experiencia inspire nuevos ascensos, nuevos encuentros y nuevas metas para seguir haciendo patria, desde donde estemos.


